martes, 12 de febrero de 2008
domingo, 10 de febrero de 2008
¿Por qué las mujeres tardan tanto en un baño público?
Mr.Treponki me preguntó ayer por qué las mujeres tardamos tanto cuando vamos al baño. Aquí esta la explicación:
El gran secreto de todas las mujeres respecto a los baños es que cuando eras una niña tu mamá te llevaba al baño, te enseñaba a limpiar la tabla del inodoro con papel higiénico y luego ponía tiras de papel cuidadosamente en el perímetro de la taza.
Luego te instruía: 'Nunca, nunca te sientes enun baño publico'. Y luego te mostraba 'la posición': consiste en balancearte sobre el inodoro en una posición de sentarse sin que tu cuerpo haga contacto con la taza. 'La Posición' es una de las primeras lecciones de la vida de una niña, súper importante y necesaria, nos ha de acompañar duran
te el resto de nuestras vidas. Pero aún hoy en nuestros años adultos, 'la posición' es dolorosamente difícil de mantener cuando tu vejiga está a punto de reventar.
Cuando tienes que ir a un baño público, te encuentras con una cola de mujeres que te hace pensar que dentro está Hugo Silva o alguien por el estilo. Así que pides vez y esperas paciente sonriendo amablemente a las demás mujeres, que también están discretamente cruzando piernas y brazos. Es la posición oficial de 'me estoy meando'.
Toca tu turno, pero siempre llega la típica mamá con 'la niña pequeña que no se puede aguantar más' y aprovechan para saltarse ambas la cola con todo el morro!. Entonces verificas cada cubículo por debajo para ver si no hay piernas. Todos están ocupados. En un momento de tu desesperación, uno se abre y te lanzas casi tirando a la persona que va saliendo.
Entras y te das cuenta que el picaporte no funciona (nunca funciona); no importa...
Cuelgas tu bolso del gancho que hay en la puerta, y si no hay gancho (nunca hay gancho), inspeccionas la zona: el suelo esta lleno de líquidos indefinidos y no te atreves a dejarlo ahí, así que definitivamente te lo cuelgas del cuello mientras miras como se balancea debajo tuyo, sin contar que te desnucan las asas, porque el bolso está lleno de cosas que fuiste metiendo dentro, y la mayoría no las usas, pero que las tienes por si acaso ..
Volviendo a la puerta... como no tenía picaporte, solo tienes la opción de sujetarla con una mano, mientras que con la otra de un tirón te bajas los pantalones y tomas 'la posición'...por fin...
Ahí es cuando tus muslos empiezan a temblar.... por que estás suspendida en el aire, con las piernas flexionadas, los pantalones cortándote la circulación de los muslos, el brazo extendido haciendo fuerza contra la puerta y un bolso de 5 kgs. colgando de tu cuello.
Te encantaría sentarte, pero no tuviste tiempo de limpiar la taza ni la cubrirtes con papel; interiormente crees que no pasaría nada pero la voz de tu madre retumba en tu cabeza 'jamás te sientes en un baño público!', así que te quedas en 'la posición' con el tembleque de piernas, entonces por un fallo de cálculo en las distancias, y el leve balanceo de tu cuerpo te salpicas...
Y es que adoptar 'la posición' requiere una gran concentración. Para alejar de tu mente esa desgracia, buscas el rollo de papel higiénico peroooo, ¡joooooder...! el rollo esta vacío...! (siempre) Entonces suplicas al cielo que entre los 5 kgs. de trastos que llevas en el bolso haya un miserable kleenex. Pero para buscar en tu bolso tienes que soltar la puerta; dudas un momento, pero no hay más remedio. En cuanto sueltas la puerta, alguien la empuja y recibes un portazo que tienes que frenar con un movimiento rápido y brusco, sin miramientos o todo el mundo te vera semi-sentada en el aire con los pantalones por la rodilla ¡¡NO!! Entonces gritas ¡¡¡O-CU-PA-DOOOO !!!', mientras continúas empujando la puerta con tu mano libre. Das por hecho que todas las que esperan en el exterior han oído tu mensaje y ya puedes soltar la puerta sin miedo, nadie intentará abrirla de nuevo, (en otras cosas puede que no, pero para eso las mujeres nos respetamos mucho) y te dispones a buscar tu keenex sin agobios. Te gustaría usar más de uno pero sabes lo valiosos que son en casos similares y te apañas con uno por si acaso.
En ese preciso instante se apaga la luz automática del baño, en un cubículo tan reducido donde casi no puedes respirar. Pero no puede ser tan difícil encontrar el interruptor! das la luz de nuevo con la mano del kleenex por que la otra sigue sujetando tus pantalones. Estas contando los segundos que te quedan para salir de allí, sudando por que llevas el abrigo puesto que no hay perchero, y una marca roja increible en el cuello por culpa de llevar una maleta por bolso, además de aguantar esa posición de fuerza en la que sigues, con los gemelos a punto de estallar. Sin contar el cabreo que llevas por el portazo, el sudor que corre por tu frente, la salpicadura en las piernas que todavía están mojadas... el recuerdo de tu madre, que estaría avergonzadísima si te viera así; porque su culo nunca tocó el asiento de un baño público, porque francamente, 'tu no sabes qué clase de enfermedades podrías coger!!!!'.
La debacle no termina... estás exhausta: cuando te pones de pie ya no sientes las piernas, te recolocas la ropa rápidamente y tiras de la cadena...Si no funciona preferirías no salir jamás de ese baño ¡qué vergüenza! Sales al lavamanos y todo está lleno de agua así que no puedes soltar el bolso ni un segundo; lo cuelgas al hombro, no sabes cómo funciona el grifo con los sensores automáticos así que tocas hasta que sale un chorrito de agua fresca, y consigues jabón, te lavas en una posición de jorobado de Notredame para que no se resbale el bolso desde tu hombro hasta el chorro automático. El secador de aire es un trasto inútil así que acabas secándote las manos en tus pantalones, por que no piensas gastar otro kleenex para eso!
Por fin sales pasando junto a la línea de mujeres que aún están esperando con las piernas cruzadas, y en estos momentos eres incapaz de sonreír, consciente de que has pasado ahí dentro una eternidad. Tendrás suerte si no sales arrastrando un trozo de papel higiénico pegado a tu zapato...
Por fin respiras aire decente, y en este momento ves a tu chico que ha entrado, usado y salido del baño de hombres; que tuvo tiempo de sobra para leer Guerra y Paz mientras esperaba. Y sólo te dice: '¿Por qué tardas tanto?', en tono irritado. Lo miras y sólo añades: 'había mucha cola'.
Esta es la razón por la que las mujeres vamos en grupo al baño: por solidaridad, ya que una te aguanta el bolso y el abrigo, la otra te sujeta la puerta,y otra te pasa el kleenex, y así es mucho más sencillo y rápido, ya que tú solo tienes que concentrarte en mantener 'la posición'. Y la dignidad.
El gran secreto de todas las mujeres respecto a los baños es que cuando eras una niña tu mamá te llevaba al baño, te enseñaba a limpiar la tabla del inodoro con papel higiénico y luego ponía tiras de papel cuidadosamente en el perímetro de la taza.
Luego te instruía: 'Nunca, nunca te sientes enun baño publico'. Y luego te mostraba 'la posición': consiste en balancearte sobre el inodoro en una posición de sentarse sin que tu cuerpo haga contacto con la taza. 'La Posición' es una de las primeras lecciones de la vida de una niña, súper importante y necesaria, nos ha de acompañar duran
te el resto de nuestras vidas. Pero aún hoy en nuestros años adultos, 'la posición' es dolorosamente difícil de mantener cuando tu vejiga está a punto de reventar.Cuando tienes que ir a un baño público, te encuentras con una cola de mujeres que te hace pensar que dentro está Hugo Silva o alguien por el estilo. Así que pides vez y esperas paciente sonriendo amablemente a las demás mujeres, que también están discretamente cruzando piernas y brazos. Es la posición oficial de 'me estoy meando'.
Toca tu turno, pero siempre llega la típica mamá con 'la niña pequeña que no se puede aguantar más' y aprovechan para saltarse ambas la cola con todo el morro!. Entonces verificas cada cubículo por debajo para ver si no hay piernas. Todos están ocupados. En un momento de tu desesperación, uno se abre y te lanzas casi tirando a la persona que va saliendo.
Entras y te das cuenta que el picaporte no funciona (nunca funciona); no importa...
Cuelgas tu bolso del gancho que hay en la puerta, y si no hay gancho (nunca hay gancho), inspeccionas la zona: el suelo esta lleno de líquidos indefinidos y no te atreves a dejarlo ahí, así que definitivamente te lo cuelgas del cuello mientras miras como se balancea debajo tuyo, sin contar que te desnucan las asas, porque el bolso está lleno de cosas que fuiste metiendo dentro, y la mayoría no las usas, pero que las tienes por si acaso ..
Volviendo a la puerta... como no tenía picaporte, solo tienes la opción de sujetarla con una mano, mientras que con la otra de un tirón te bajas los pantalones y tomas 'la posición'...por fin...
Ahí es cuando tus muslos empiezan a temblar.... por que estás suspendida en el aire, con las piernas flexionadas, los pantalones cortándote la circulación de los muslos, el brazo extendido haciendo fuerza contra la puerta y un bolso de 5 kgs. colgando de tu cuello.
Te encantaría sentarte, pero no tuviste tiempo de limpiar la taza ni la cubrirtes con papel; interiormente crees que no pasaría nada pero la voz de tu madre retumba en tu cabeza 'jamás te sientes en un baño público!', así que te quedas en 'la posición' con el tembleque de piernas, entonces por un fallo de cálculo en las distancias, y el leve balanceo de tu cuerpo te salpicas...
Y es que adoptar 'la posición' requiere una gran concentración. Para alejar de tu mente esa desgracia, buscas el rollo de papel higiénico peroooo, ¡joooooder...! el rollo esta vacío...! (siempre) Entonces suplicas al cielo que entre los 5 kgs. de trastos que llevas en el bolso haya un miserable kleenex. Pero para buscar en tu bolso tienes que soltar la puerta; dudas un momento, pero no hay más remedio. En cuanto sueltas la puerta, alguien la empuja y recibes un portazo que tienes que frenar con un movimiento rápido y brusco, sin miramientos o todo el mundo te vera semi-sentada en el aire con los pantalones por la rodilla ¡¡NO!! Entonces gritas ¡¡¡O-CU-PA-DOOOO !!!', mientras continúas empujando la puerta con tu mano libre. Das por hecho que todas las que esperan en el exterior han oído tu mensaje y ya puedes soltar la puerta sin miedo, nadie intentará abrirla de nuevo, (en otras cosas puede que no, pero para eso las mujeres nos respetamos mucho) y te dispones a buscar tu keenex sin agobios. Te gustaría usar más de uno pero sabes lo valiosos que son en casos similares y te apañas con uno por si acaso.
En ese preciso instante se apaga la luz automática del baño, en un cubículo tan reducido donde casi no puedes respirar. Pero no puede ser tan difícil encontrar el interruptor! das la luz de nuevo con la mano del kleenex por que la otra sigue sujetando tus pantalones. Estas contando los segundos que te quedan para salir de allí, sudando por que llevas el abrigo puesto que no hay perchero, y una marca roja increible en el cuello por culpa de llevar una maleta por bolso, además de aguantar esa posición de fuerza en la que sigues, con los gemelos a punto de estallar. Sin contar el cabreo que llevas por el portazo, el sudor que corre por tu frente, la salpicadura en las piernas que todavía están mojadas... el recuerdo de tu madre, que estaría avergonzadísima si te viera así; porque su culo nunca tocó el asiento de un baño público, porque francamente, 'tu no sabes qué clase de enfermedades podrías coger!!!!'.
La debacle no termina... estás exhausta: cuando te pones de pie ya no sientes las piernas, te recolocas la ropa rápidamente y tiras de la cadena...Si no funciona preferirías no salir jamás de ese baño ¡qué vergüenza! Sales al lavamanos y todo está lleno de agua así que no puedes soltar el bolso ni un segundo; lo cuelgas al hombro, no sabes cómo funciona el grifo con los sensores automáticos así que tocas hasta que sale un chorrito de agua fresca, y consigues jabón, te lavas en una posición de jorobado de Notredame para que no se resbale el bolso desde tu hombro hasta el chorro automático. El secador de aire es un trasto inútil así que acabas secándote las manos en tus pantalones, por que no piensas gastar otro kleenex para eso!
Por fin sales pasando junto a la línea de mujeres que aún están esperando con las piernas cruzadas, y en estos momentos eres incapaz de sonreír, consciente de que has pasado ahí dentro una eternidad. Tendrás suerte si no sales arrastrando un trozo de papel higiénico pegado a tu zapato...
Por fin respiras aire decente, y en este momento ves a tu chico que ha entrado, usado y salido del baño de hombres; que tuvo tiempo de sobra para leer Guerra y Paz mientras esperaba. Y sólo te dice: '¿Por qué tardas tanto?', en tono irritado. Lo miras y sólo añades: 'había mucha cola'.
Esta es la razón por la que las mujeres vamos en grupo al baño: por solidaridad, ya que una te aguanta el bolso y el abrigo, la otra te sujeta la puerta,y otra te pasa el kleenex, y así es mucho más sencillo y rápido, ya que tú solo tienes que concentrarte en mantener 'la posición'. Y la dignidad.
viernes, 8 de febrero de 2008

¿Conocer a Mr.Treponki?¿Ayudar a Mr.Treponki a encontrar el sentido a su vida?¿Encontrar las piedras preciosas para q Mr.Treponki se sienta satisfecho?...
Todo gira entorno a Mr.Treponki: buscar,encontrar,trabajar codo con codo con él para ayudarle...
Si al final no consigo encontar una salida para ayudar a Mr.Treponki...
Pero lo intentare,eso tenlo claro Mr.Treponki. Todos te van a conocer!
Twiza
miércoles, 6 de febrero de 2008
Preguntas sin respuesta
Ayer quede con Mr.Treponki. Me preguntó una serie de cosas que me dejaron con la boca abierta...aqui os dejo algunas:
-¿Por qué el pan de molde es cuadrado, si la mortardela, el salami...son redondos?
-¿Por qué, cuando te duele una herida, siempre llega alguien que te dice: ¿Te duele? Eso es que se está curando...
-¿Por qué en las películas de miedo siempre aparece una puerta cerrada de la que sale mucha luz por las rendijas?
-¿Por qué yo no tengo la canica que tienen los demás vecinos (pero todos) y que se les cae o la echan a rodar a partir de las doce de la noche?
-¿Por qué cuando llegamos a lo alto de una montaña nosponemos las manos en la cadera?
-¿Por qué abrimos la boca cada vez que miramos al techo?
-¿Por qué si nunca usamos las páginas amarillas, cuando las ves en el portal te pones contentísimo y, de hecho, piensas en cogerlas todas?
-¿Por qué cuando nos sonamos los mocos abrimos el pañuelo y miramos?
-¿Por qué cuando nos llaman al móvil sentimos la necesidad irrefrenable de ponernos a andar de un lado a otro?
-¿Por qué cuando estamos en un lugar alto nos obsesionamos con ver nuestra casa?
-¿Por qué cuando echamos una carta al buzón no podemos evitar mirar por la ranura e investigar qué hay dentro?
-¿Por qué abrimos los ojos cuando estamos a oscuras?
-¿Por qué nos da tanta vergüenza quedarnos en calcetines cuando vamos a una zapatería?
-¿Por qué hay tanta gente que cuando comen un helado de cucurucho, a la mitad muerden el piquito de abajo?
-¿Porqué cuando un aparato eléctrico no funciona no se nos ocurre otra cosa que apretar con más fuerza el botón de encendido?
-¿Por qué cuando alguien se va a poner gotitas en los ojos abrela boca?
-¿Por qué cuando cogemos una caja de medicamentos, por muchas vueltas que le demos, siempre la abrimos por el lado que no es y aparece el prospecto doblado?
-¿Por qué cuando nos enfadamos nos cruzamos de brazos?
Podeis contestar????...
Twiza&Mr.Treponki
-¿Por qué el pan de molde es cuadrado, si la mortardela, el salami...son redondos?
-¿Por qué, cuando te duele una herida, siempre llega alguien que te dice: ¿Te duele? Eso es que se está curando...
-¿Por qué en las películas de miedo siempre aparece una puerta cerrada de la que sale mucha luz por las rendijas?
-¿Por qué yo no tengo la canica que tienen los demás vecinos (pero todos) y que se les cae o la echan a rodar a partir de las doce de la noche?

-¿Por qué cuando llegamos a lo alto de una montaña nosponemos las manos en la cadera?
-¿Por qué abrimos la boca cada vez que miramos al techo?
-¿Por qué si nunca usamos las páginas amarillas, cuando las ves en el portal te pones contentísimo y, de hecho, piensas en cogerlas todas?
-¿Por qué cuando nos sonamos los mocos abrimos el pañuelo y miramos?
-¿Por qué cuando nos llaman al móvil sentimos la necesidad irrefrenable de ponernos a andar de un lado a otro?
-¿Por qué cuando estamos en un lugar alto nos obsesionamos con ver nuestra casa?
-¿Por qué cuando echamos una carta al buzón no podemos evitar mirar por la ranura e investigar qué hay dentro?
-¿Por qué abrimos los ojos cuando estamos a oscuras?
-¿Por qué nos da tanta vergüenza quedarnos en calcetines cuando vamos a una zapatería?
-¿Por qué hay tanta gente que cuando comen un helado de cucurucho, a la mitad muerden el piquito de abajo?
-¿Porqué cuando un aparato eléctrico no funciona no se nos ocurre otra cosa que apretar con más fuerza el botón de encendido?
-¿Por qué cuando alguien se va a poner gotitas en los ojos abrela boca?
-¿Por qué cuando cogemos una caja de medicamentos, por muchas vueltas que le demos, siempre la abrimos por el lado que no es y aparece el prospecto doblado?
-¿Por qué cuando nos enfadamos nos cruzamos de brazos?
Podeis contestar????...
Twiza&Mr.Treponki
martes, 5 de febrero de 2008
CONSEJOS
Esto lo he sacado de un video que vi hace poco y me encanto...Lo he modificado un poco.
Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud.
Nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que se hayan marchitado.
Pero, créeme, dentro de 20 años cuando te veas en las fotos, comprenderás, de una forma que no puedes comprender ahora, cuantas posibilidades tenías ante ti y lo guapo que eras en realidad.
No estas tan gordo como te imaginas.
No te preocupes por el futuro.
O preocúpate, sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra masticando chicle.
Lo que si es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida, son aquellos que nunca pasaron por tu mente, de esos que te sorprende a las 4 de la tarde de un martes cualquiera.
Todos los días haz algo que temas.
Canta.
No juegues con los sentimientos de los demás. Y no toleres que la gente juegue con los tuyos.
Relájate.
No pierdas el tiempo sintiendo celos.
A veces se gana y a veces se pierde.
La competencia es larga y al final sólo compites contra ti mismo.
Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos. (si consigues hacerlo, dime cómo)
Guarda tus cartas de amor.
Estírate.
No te sientas culpable si no sabes muy bien qué quieres de la vida.
Las personas más interesantes que conozco no sabían que hacer con su vida cuando tenían veintitantos. Es mas, algunas de las personas más interesantes que conozco tampoco lo sabían a los 40.
Toma mucho calcio.
Cuida tus rodillas, sentirás la falta que te hacen cuando te fallen.
Quizás te cases, quizás no. Quizás tengas hijos, quizás no.
Quizás te divorcies a los cuarenta. Quizás bailes el vals en tu 75º aniversario de bodas.
Hagas lo que hagas, no te enorgullezcas ni te critiques demasiado.
Siempre optarás por una u otra cosa, como todos los demás.
Disfruta de tu cuerpo. Aprovéchalo de todas las formas que puedas.
No tengas miedo ni te preocupes de lo que piensen los demás de ti, ese es el mejor instrumento que podrás tender jamás.
Baila.
Aunque tengas que hacerlo en el salón de tu casa.
Lee las instrucciones aunque no las sigas.
No leas revistas de belleza, para lo único que sirven es para hacerte sentir feo.
Aprende a entender a tus padres. Será tarde cuando ellos ya no estén.
Llévate bien con tus hermanos. Son el mejor vínculo con tu pasado y probablemente serán ellos los que te acompañen en el futuro.
Entiende que los amigos vienen y se van, pero hay un puñado de ellos que debes conservar con mucho cariño.
Esfuérzate en no desvincularte de algunos lugares y costumbres, porque cuanto más pase el tiempo más necesitarás a las personas que conociste cuando eras joven.
Vive en una ciudad alguna vez, pero múdate antes de que tu corazón se endurezca.
Vive en el campo alguna vez, pero múdate antes de que te ablandes.
Viaja.
Acepta algunas verdades ineludibles:
Los precios siempre subirán. Los políticos siempre mentirán, y tú también envejecerás, y cuando seas viejo añorarás los tiempos cuando eras joven, los precios eran razonables, los políticos eran un poco más honestos y los niños respetaban a los mayores.
Respeta a los mayores.
No esperes que nadie te mantenga, pues tal vez recibas una herencia, tal vez te cases con un rico, pero nunca sabrás cuanto durará.
No te hagas demasiadas cosas en el pelo, porque cuando tengas 40 años parecerá el de alguien de 85.
Sé cauto con los consejos que recibes, y ten paciencia con quienes te los dan.
Los consejos son una forma de nostalgia. Y esque dar consejos es una forma de limpiar el pasado.
Este es el video. Espero que os guste.
Twiza&Mr.Treponki
Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud.
Nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que se hayan marchitado.
Pero, créeme, dentro de 20 años cuando te veas en las fotos, comprenderás, de una forma que no puedes comprender ahora, cuantas posibilidades tenías ante ti y lo guapo que eras en realidad.
No estas tan gordo como te imaginas.
No te preocupes por el futuro.
O preocúpate, sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra masticando chicle.
Lo que si es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida, son aquellos que nunca pasaron por tu mente, de esos que te sorprende a las 4 de la tarde de un martes cualquiera.
Todos los días haz algo que temas.
Canta.
No juegues con los sentimientos de los demás. Y no toleres que la gente juegue con los tuyos.
Relájate.
No pierdas el tiempo sintiendo celos.
A veces se gana y a veces se pierde.
La competencia es larga y al final sólo compites contra ti mismo.
Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos. (si consigues hacerlo, dime cómo)
Guarda tus cartas de amor.
Estírate.
No te sientas culpable si no sabes muy bien qué quieres de la vida.
Las personas más interesantes que conozco no sabían que hacer con su vida cuando tenían veintitantos. Es mas, algunas de las personas más interesantes que conozco tampoco lo sabían a los 40.
Toma mucho calcio.
Cuida tus rodillas, sentirás la falta que te hacen cuando te fallen.
Quizás te cases, quizás no. Quizás tengas hijos, quizás no.
Quizás te divorcies a los cuarenta. Quizás bailes el vals en tu 75º aniversario de bodas.
Hagas lo que hagas, no te enorgullezcas ni te critiques demasiado.
Siempre optarás por una u otra cosa, como todos los demás.
Disfruta de tu cuerpo. Aprovéchalo de todas las formas que puedas.
No tengas miedo ni te preocupes de lo que piensen los demás de ti, ese es el mejor instrumento que podrás tender jamás.
Baila.
Aunque tengas que hacerlo en el salón de tu casa.
Lee las instrucciones aunque no las sigas.
No leas revistas de belleza, para lo único que sirven es para hacerte sentir feo.
Aprende a entender a tus padres. Será tarde cuando ellos ya no estén.
Llévate bien con tus hermanos. Son el mejor vínculo con tu pasado y probablemente serán ellos los que te acompañen en el futuro.
Entiende que los amigos vienen y se van, pero hay un puñado de ellos que debes conservar con mucho cariño.
Esfuérzate en no desvincularte de algunos lugares y costumbres, porque cuanto más pase el tiempo más necesitarás a las personas que conociste cuando eras joven.
Vive en una ciudad alguna vez, pero múdate antes de que tu corazón se endurezca.
Vive en el campo alguna vez, pero múdate antes de que te ablandes.
Viaja.
Acepta algunas verdades ineludibles:
Los precios siempre subirán. Los políticos siempre mentirán, y tú también envejecerás, y cuando seas viejo añorarás los tiempos cuando eras joven, los precios eran razonables, los políticos eran un poco más honestos y los niños respetaban a los mayores.
Respeta a los mayores.
No esperes que nadie te mantenga, pues tal vez recibas una herencia, tal vez te cases con un rico, pero nunca sabrás cuanto durará.
No te hagas demasiadas cosas en el pelo, porque cuando tengas 40 años parecerá el de alguien de 85.
Sé cauto con los consejos que recibes, y ten paciencia con quienes te los dan.
Los consejos son una forma de nostalgia. Y esque dar consejos es una forma de limpiar el pasado.
Este es el video. Espero que os guste.
Twiza&Mr.Treponki
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